La incontinencia es la pérdida involuntaria de orina o heces. Es posible que no pueda llegar al inodoro a tiempo. Se trata de un problema frecuente, especialmente entre las personas mayores.
Para muchas personas, la pérdida del control de la vejiga o del intestino puede resultar difícil de afrontar. Puede provocar una gran variedad de emociones. Es habitual sentirse triste, avergonzado o ansioso. También es posible que se sienta molesto o frustrado. Además, puede dar lugar a una menor confianza en uno mismo.
La incontinencia puede suponer un obstáculo en su vida cotidiana. Es posible que salga menos de casa para evitar tener un percance en público. También puede que evite realizar actividades que le gustan, como hacer ejercicio o dedicarse a sus aficiones. En algunas personas, esto afecta a sus relaciones y a su vida sexual.