Es posible que le administren un sedante (un medicamento que le ayudará a relajarse) con una aguja en el brazo. A continuación, el médico o el personal de enfermería le limpiará la piel con un antiséptico en el lugar donde se colocará la aguja. Le inyectarán un medicamento para adormecer la piel en la zona donde se realizará el bloqueo nervioso.
El médico podría utilizar una ecografía para localizar el punto más adecuado donde realizar el bloqueo nervioso. También podría recurrir a una técnica conocida como estimulación nerviosa periférica, que utiliza una señal eléctrica para provocar una breve contracción muscular.
Una vez localizado el punto más adecuado, el médico inyectará el anestésico lo más cerca posible del nervio.