Los cuidadores desempeñan un papel importante a la hora de ayudar a una persona con deterioro progresivo. Pequeños pasos constantes pueden marcar una gran diferencia en la calidad de vida.
Apoyo nutricional
Siga estos pasos para fomentar una mayor ingesta de calorías:
- Ofrezca comidas ligeras y refrigerios con mayor frecuencia, unas 5 o 6 veces al día.
- Añada ingredientes ricos en calorías a los alimentos. Entre ellos se incluyen la mantequilla, el aceite de oliva, las cremas de frutos secos y el queso.
- Sirva sus platos favoritos, aunque no sean del todo saludables.
- Céntrese en las comidas de la tarde y la noche, ya que el apetito suele ser escaso por la mañana. Algunas personas comen mejor a medida que avanza el día.
Ofrezca refrigerios ricos en proteínas, como:
- Yogur.
- Huevos.
- Batidos.
- Mantequilla de cacahuate.
- Requesón.
- Bebidas nutritivas que contengan proteínas.
Prevención de la deshidratación
La deshidratación puede provocar debilidad, mareos y confusión. También puede dar lugar a una lesión renal aguda. Para ayudar a mantener a la persona hidratada:
- Tenga a mano su bebida favorita.
- Ofrézcale bebidas a lo largo del día.
- Incluya sopas, fruta, postres de gelatina (como Jell-O) o paletas heladas de sabores en el menú diario.
Esté atento a las señales de deshidratación, como:
- Orina oscura.
- Sequedad de boca.
- Mareos.
- Confusión repentina.
Estímulo de la movilidad segura
Incluso la actividad física moderada ayuda a mantener la fuerza y a prevenir las caídas. Puede estimular el apetito y reducir la depresión. Las actividades seguras pueden incluir:
- Paseos cortos, incluso dentro de casa.
- Ejercicios en una silla.
- Fisioterapia.
Preste atención a la depresión y la soledad
La depresión es frecuente y, a menudo, pasa desapercibida en las personas mayores. Esté atento a:
- Pérdida de interés.
- Cambios en los hábitos de sueño.
- Baja motivación.
- Aislamiento social.
La depresión se puede tratar. Hable con el médico si detecta señales de depresión.
Revisión de medicamentos
Los medicamentos pueden provocar:
- Pérdida de apetito o del sentido del gusto.
- Somnolencia.
- Náuseas.
- Mareos.
- Confusión.
Pida al médico o al farmacéutico que revise todo lo siguiente:
- Medicamentos con receta.
- Medicamentos de venta libre.
- Vitaminas y suplementos.
Hacer que el hogar sea más seguro y sencillo
Unos pequeños cambios pueden reducir el esfuerzo físico y las caídas. Puede:
- Eliminar el desorden y las alfombras sueltas.
- Aumentar la iluminación.
- Instalar barras de apoyo en el cuarto de baño.
- Hacer que la persona use una silla de ducha.
- Considerar la posibilidad de usar un andador o un bastón si es necesario.