Algunas afecciones pueden tratarse con un tratamiento con casco para bebés. Entre ellas se incluyen:
- Deformidades craneales posturales. Esto ocurre cuando la presión provoca un cambio en la forma del cráneo del bebé. Suele suceder cuando los bebés permanecen en la misma posición durante mucho tiempo. Entre estas afecciones se incluyen la plagiocefalia, braquicefalia y dolicocefalia postural.
- Craneosinostosis. Se produce cuando las placas óseas del cráneo están unidas de forma anómala. Tras la cirugía, puede usarse un tratamiento con casco.
Cuando los bebés son más pequeños, algunas partes del cráneo aún están en fase de crecimiento. Por este motivo, iniciar el tratamiento con casco a una edad más temprana puede ofrecer mejores resultados y reducir el tiempo de uso del casco. El intervalo de edad más habitual para el uso del casco es de los 4 a los 7 meses.
Los bebés mayores de 8 meses también pueden beneficiarse del tratamiento con casco. Es posible que los cambios en la forma de la cabeza tarden más tiempo en apreciarse.