Se conoce como aspiración cuando algo entra en las vías respiratorias o pulmones por accidente. Pueden ser alimentos, líquidos o algún otro material. Esto puede causar problemas de salud graves, como la neumonía. Cuando una persona tiene disfagia, siempre existe el riesgo de aspiración. Es posible que esté en riesgo de aspiración por disfagia si tiene alguna de estas afecciones:
- Ataque o derrame cerebral
- Problemas dentales graves
- Afecciones que reducen la cantidad de saliva, como el síndrome de Sjögren
- Llagas en la boca
- Enfermedad de Parkinson u otra afección del sistema nervioso
- Distrofias musculares
- Bloqueo del esófago (por ejemplo, a causa de un tumor canceroso)
- Antecedentes de radiación o cirugía de cáncer de garganta
- Demencia, pérdida de la memoria o deterioro cognitivo
Una persona que tiene disfagia puede aspirar líquidos fluidos con mayor facilidad. Por esta razón, algunas personas que tienen disfagia necesitan evitar tomar ciertos líquidos. O bien, necesitan espesar los líquidos.
Existen líquidos de distintos tipos. Algunos son fluidos y circulan rápidamente. Otros son más densos y circulan con mayor lentitud. Los líquidos más densos que circulan más lentamente son más fáciles de tragar. Los líquidos más adecuados para usted dependen de la gravedad de su disfagia. Beber los tipos de líquidos adecuados ayudará a reducir el riesgo de aspiración.