Haber padecido un cáncer te da una perspectiva única de la vida. Si te apetece, usa tu voz para concienciar a la gente, participa en eventos para recaudar fondos o apoya a otros adolescentes recién diagnosticados. No todo el mundo está interesado en hacerlo, pero puede ser una forma muy gratificante de ayudar a otras personas.
Sobre todo, recuerda ser paciente contigo mismo. La recuperación no solo significa mejorar físicamente, sino que también incluye la recuperación emocional. Puede que haya dificultades en el proceso, pero te has enfrentado al cáncer y ahora eres más fuerte. Eso es algo de lo que siempre podrás estar orgulloso.