Es posible que se sienta ansioso ante la idea de volver al trabajo tras una lesión. Es habitual sentirse así. Quizás le preocupe volver a lesionarse, sobre todo si el accidente se produjo en el trabajo. También es posible que le preocupe sentir dolor mientras realiza su trabajo. O tal vez se pregunte si será capaz de desempeñar el mismo trabajo y las mismas tareas que realizaba antes de la lesión.
Dependiendo del tiempo que haya estado ausente del trabajo, también puede preocuparle haberse quedado atrasado en sus tareas. O tal vez se sienta nervioso por tener que adaptarse de nuevo al trabajo.