A este examen también se lo conoce como examen de neurología. Se trata de una evaluación del sistema nervioso del niño que puede hacerse en el consultorio del proveedor de atención médica. Es posible realizarlo con instrumentos, como luces y martillos de reflejos, y generalmente no le causa al niño ningún dolor.
El sistema nervioso está compuesto por el cerebro, la médula espinal y los nervios de esas regiones, así como también de los músculos (el sistema neuromuscular). Este examen abarca muchos aspectos, incluida la evaluación de lo siguiente:
- Habilidades motoras y sensoriales
- Equilibrio y coordinación
- Estado mental (el nivel de consciencia del niño y la interacción con el entorno)
- Reflejos
- Funcionamiento de los nervios
El alcance del examen depende de muchos factores, por ejemplo, el problema inicial que tiene el niño, su edad y la afección que padece.